martes, 7 de febrero de 2017

Suficiente para mí


Aquellos fracturan el mundo en diminutos fragmentos.
Aquellos destrozan el mundo a base de golpes,
aunque a mí no me inquieta, 
no me importa.
Todavía hay mucho para mí.

Tan sólo necesito que me siga gustando
una vieja película olvidada, un sendero de piedras,
un madrugador pájaro.
Que me siga gustando
un paseo en bicicleta, las gotas de rocío en noviembre,
un gato en el tejado.
Pueden aquellos romperlo todo 
en pequeños trozos.
Todavía hay bastante para mí.

Atesoraré siempre algo de viento
una brizna de vida , un poco de luz en la mirada
y el cierzo de Madriz,
y tal vez
si logran encerrarme
habrá suficiente para mí. 
Bastante.

Será necesario que me deleite 
con esa estatua erosionada, el óxido de las vallas 
y el musgo del muro
donde se detiene el tiempo.
La paleta rota que uso para pintar, mis libros 
y sus estantes.
Las moléculas inmóviles en un rayo de luz,
me gustan las puertas abiertas y
los seres que han entrado sin llamar
que progresan, que me arrastran
para que logre hallar el sentido de la vida 
y poder colorearla.

Me gustan esos cuadros de mi casa, 
barrios rotos y mujeres despeinadas
Es mi hogar y me siento complacido.
Me deleito
con esa caja repleta de música 
¡Oh! De veras que me delito y 
eso es lo importante, que me guste
una vieja película olvidada, un sendero de piedras,
un madrugador pájaro.
Aquellos destrozan este mundo
con su martillear incesante. 

Aún hay suficiente para mí,
mucho queda, amor mío. 

Canet.

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